Comunicado sobre La Puya




APOSTOLADO SOCIAL DE LA COMPAÑÍA DE JESÚS EN GUATEMALA
Articulación de la dimensión social. Compañía de Jesús en Guatemala


NOS UNIMOS A LAS VOCES DE INDIGNACIÓN Y A LAS DEMANDAS POR EL RESPETO A LOS DERECHOS QUE EXIGEN LOS COMUNITARIOS ASENTADOS EN LA PUYA ENTRE LOS MUNICIPIOS DE SAN JOSE DEL GOLFO Y SAN PEDRO AYAMPUC

El Apostolado Social de la Compañía de Jesús en Centroamérica, y especialmente en Guatemala, quiere solidarizarse con el sufrimiento y la demostración de dignidad de las compañeras y los compañeros de la Resistencia Pacífica de La Puya. Desde hace meses nos acercamos a ellas y ellos para sentir la fuerza y la mística de fe y de justicia con que exigen legítimamente el derecho al agua, al ambiente sano y al “buen vivir” con dignidad en su territorio.

Fuimos alertados que el día viernes 23 de mayo, a partir de las 4 de la madrugada comenzó a organizarse un desalojo con más de 40 contingentes de la Policía Nacional Civil PNC y fuerzas especiales. Así, una pequeña delegación presenció que alrededor de las 14 horas se ejecutó el ingreso de la maquinaria, que se impuso a través de la fuerza y la agresión con bombas lacrimógenas y de gas pimienta, líquitos irritantes, piedras e insultos, sin importar la presencia de mujeres, ancianos y niños.

En todo este tiempo se ha generado un diálogo, de difíciles resultados, pues se intenta que la población ceda estos derechos y que la empresa pueda realizar sus acciones, como si se tratara de cualquier actividad, no explicando los verdaderos impactos ambientales y sociales.

El dilema en este conflicto a causa de la minería es la defensa de derechos individuales en detrimento de los derechos sociales y colectivos. Incluso irrespetando y haciendo “oídos sordos” a las solicitudes y demandas desde las comunidades que habitan estos territorios que se oponen a este modelo extractivista impositivo que nos afecta a todos y todas. Se nos veta como sociedad toda posibilidad de discutir estos derechos colectivos en cuestión, garantizados en la Constitución de la República. El bien común, la vida, debiera prevalecer sobre el bien particular, para que esta sociedad pueda construirse en relaciones de paz y bienestar para todos y todas.

Consideramos que los habitantes de San José el Golfo y otras comunidades aledañas, merecen respeto a su dignidad, al agua, al ambiente sano y a la defensa pacífica de sus territorios y sus bienes naturales. Sus derechos deben de ser restituidos, las fuerzas públicas deben abandonar el lugar y la empresa minera debiera ser circunscrita a una discusión nacional sobre el impacto ambiental de la mina y sobre el modelo de gestión que queremos todas y todos los guatemaltecos; el gobierno y otras entidades del Estado debieran garantizar lo anterior. Hacer lo contrario sería anular las posibilidades de construir un país con condiciones para vivir en plenitud.

El Apostolado Social de la Compañía de Jesús en Centroamérica denuncia el uso exagerado de la violencia ante la resistencia pacífica de los pobladores de las comunidades de San José del Golfo y San Pedro Ayampuc. Desde la dimensión social de las obras de la Compañía de Jesús en Guatemala demandamos a las autoridades que cesen la represión y que se inicie un diálogo verdadero y sin manipulaciones ni ocultamientos de información sobre el impacto ambiental de la mina en La Puya. Nos solidarizamos con las personas que se encuentran en la resistencia, admiramos y acompañamos su vocación pacífica y lucha permanente por la dignidad a pesar de los actos violentos en contra de su vida. Agradecemos a las personas de la Resistencia pacífica de La Puya porque son para nosotros y nosotras un testimonio de la presencia del Espíritu de las bienaventuranzas y del Reinado de Dios proclamados por Jesús, y una esperanza para que las dinámicas de violencia e injusticia se superen de manera pacífica y nuestros hijos e hijas puedan vivir en una Guatemala más digna y fraterna.





Guatemala, 26 de mayo del 2014

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