Sube la temperatura en Olancho

El último mes se ha incrementado la violencia en el departamento de Olancho. Masacres y homicidios vienen a alarmar muchos lugares que relativamente se conocían como  pacíficos.

El municipio de San Esteban no se ha quedado atrás. Las muertes violentas en este municipio, dadas en situaciones similares (reuniones políticas, precandidatos, ráfagas y huída), mantienen en la población mucha tensión y nerviosismo. Estos hechos, sumados a la militarización de que se ha sido objeto estos últimos días el casco urbano, crean en la población sentimientos encontrados. Entre "seguridad e inseguridad"...


Una cosa es cierta, nadie está seguro y con la falsa idea de que con "mis propias armas me protejo" son muchas las personas que van armados por los caminos, en sus casas, en los autos. Ciertamente urge una ley que regule la posesión de armas de fuego y un organismo que se haga responsable por hacerla cumplir. Y, obviamente, lo que no puede faltar, un sistema judicial (y policial) que brinde la seguridad mínima para los pobladores.

Mientras no exista una justicia verdadera, no existirá la paz verdadera.

Los asesinatos han cobrado la vida de personas muy queridas y respetadas en el pueblo. El señor Carlos Padilla Guillén, que era precandidato a vice alcalde por parte de uno de los movimientos del Partido Liberal y el señor Claudio Rigoberto Méndez, padre de Miguel Méndez Paz, candidato a alcalde por una de las corrientes del Partido Nacional. Se conoce también que fue "rociado" con intención de darle muerte el señor Freddy Nájera, diputado y candidato por el Partido Liberal; este último se encuetra bien.

Algunos hablan de cuestiones políticas, otros indican que deben haber vínculos con el narcotráfico... pero: ¿Quién hará las investigaciones pertinentes? ¿Quién buscará, atrapará, acusará y enjuiciará a los culpables? ¿Estarán los militares y policias listos para dar seguimiento a este terrible asunto hasta llegar al final? ¿Hay alguna persona o algunas personas beneficiadas con estas muertes?

Otra preocupación de la población es sobre el verdadero rol de los militares en el municipio. Se han presentado muchas incomodidades porque se preocupan más por tener funciones de "policía del tránsito" que por buscar y seguir a los asesinos. Es decir, están deteniendo a motociclistas sin cascos,  "cuatrimotos" sin licencias, buscan identidades y demás documentos, aplicando muchas multas de tránsito por cuestiones (mucho) menores en vez de buscar arsenales, narcopistas, y asesinos...  no será que se hacen de la vista gorda y no van por los peces gordos...

Mientras las instituciones que se supone están al servicio de la comunidad no demuestren que en verdad lo están, la gente continuará sintiéndose insegura y desconfiará de ellos. La gente se está cansando de los sitemas corruptos que operan en el país. No se sabe en quién puedes confiar y en quien no.

La última pregunta: ¿Cuándo se escuchó que hubo algún enfrentamiento entre  miembros de la Policía o el Ejército con grupos del Crimen Organizado y/o el Narcotráfico?

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