“Felices los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados”
Reflexiones de la Pastoral Social/ Caritas Honduras ante la situación del país
Los últimos acontecimientos en la vida nacional muestran con toda su crudeza, la crisis política que se viene arrastrando desde hace varios años en el país, producto de la corrupción y la impunidad que ha corroído las instituciones estatales y algunas organizaciones civiles.
La corrupción política es considerada por la doctrina social de la Iglesia como una de las más grandes deformaciones del sistema político, una peste, dirá el Papa Francisco, porque hace caso omiso de los principios de la moral y las normas de la justicia social y compromete el correcto funcionamiento del Estado.
Los resultados son: el descrédito y la falta de confianza ciudadana en la Fiscalía General de la República, la Corte Suprema de Justicia, el Congreso Nacional, el rechazo al bajo desempeño y a la poca transparencia de la clase política. Todo esto evidencia la crisis que experimenta el país y que ha sido abordada equivocadamente con abuso de poder y clientelismo partidista y no por el consenso, el diálogo y la aplicación irrestricta de la ley.








