Fue muy difícil levantarme hoy
Fue muy difícil, bastante, levantarme hoy, los primeros 15-20 segundos después de despertar no sabía que era: ¿ente, animal, cosa?, lentamente fuí cayendo en razón y asimilé mi humanidad; luego desconocí el lugar en que me encontraba: ¿un valle de lágrimas, un mar de sangre, el cielo, el infierno?, pasaron unos segundos más y no tenía idea del día en que estaba, en eso, como agua fría cayó sobre mi el peso del lunes, el primer segundo día de la semana; orientado ya, me dirigí al baño, mientras, la vida se me volcaba; me miré en el espejo hasta reconocerme, allí estaba, ese viejo de ochenta y tantos años que día a día suele escribirse y reescribirse intentando adaptarse al entorno, en vano.





