¿Que es Navidad?

Personas que viven cerca de un basurero o contenedor... hicieron el nacimiento. les llevaron pollos y luego compartir un rato con ellos

¿Qué es Navidad?

La Navidad es tiempo de recuperar y ofrecer el Evangelio.

San Francisco de Asís, es el creador de los populares nacimientos “belenes”, y es uno de los grandes renovadores de la Navidad, llamándole “La fiesta de la fiestas” (1Cel 199). Amaba la Navidad porque se dejó amar por la ternura, que es siempre necesaria en todo tiempo, sin embargo, asumió este tiempo como un tiempo de gracia, porque vivió el acontecimiento de la Navidad desde dentro… valiéndose de símbolos, gestos, lenguaje y un estilo de vida fruto de la experiencia constante de la ternura divina.

En el año de 1223 (siglo XIII) en Greccio, Italia (3 años antes de su gloriosa muerte). Francisco realiza por primera vez la representación en vivo de la gran celebración de la Navidad. El gran fervor con realizó dicha celebración, no es en ningún momento el resultado de un trivial sentimentalismo.

Francisco quiso celebrar creativamente la condición humana de Jesús “que por amor asumió nuestra pequeñez y nuestra pobreza”, llamándole a Jesús recién nacido: el Rey pobre. En este contexto, Francisco vuelve a la fuente de la ternura manifestada en el misterio del anonadamiento de Cristo, que le llevó a vivir el camino de la pobreza entre los humildes de este mundo, que han sido “desternuralizados” y en medio de una sociedad de soledad profunda, enfrentada y dividida.

Arraigado en esta experiencia de Dios-con-nosotros, Francisco explicaba a sus compañeros “Comenzamos a ser salvos desde el día en que nació el Señor”. Dios es “gratuito”, gratis nos regala a su Hijo bien amado, y en él todas las cosas. Por lo tanto no necesita nuestra respuesta comercial. Entre Dios y el hombre no puede haber comercio, no tenemos nada que venderle a él, ya que todo nos lo ha regalado.

La forma como Francisco celebró la Navidad en Greccio, manifiesta su capacidad de hacerse cercano a la gente, de transmitir la alegría, de perder el miedo a la ternura[1], el amor, la paz, en un mundo como el nuestro tan necesitado de vivir una verdadera Navidad.

En estos días de Navidad especialmente nos encontramos en una época marcada por un fuerte consumismo y es triste ver como muchos hombres y mujeres se han olvidado del amor incondicional de Dios y de la ternura, no saben cómo amar. Dios que es Amor, es negado y es suplantado “porque apartamos del corazón a Dios niño y tierno”.



La ternura fruto de un amor auténtico, nos llevará a vivir el misterio de un Dios hecho niño, que es impotente, pobre, que no sabe hablar, pero que “su ternura y su misericordia son eternas” (Sal 25). Frente a este Dios solo cabe la admiración, la ternura, la alegría. Este niño le recordó a Francisco el modo propio que Dios tiene de estar presente entre los humanos cuando éstos se esfuerzan para convertirse en hombres y mujeres de fe.

Nosotros hoy necesitamos la gracia de la Navidad, el don de la ternura[2] como deseo profundo de convertirnos en pesebres verdaderos y de encontrarnos con el niño Jesús, con María su madre, y José que toleró todo con amor, y pedir la capacidad de orientar nuestra vida y sentir-contemplar este misterio de Navidad, aún en el contraste de nuestra sociedad consumista y hedonista.

¿Cómo expresar mejor el mensaje comunitario y social de la Navidad, según San Francisco?



¿Es posible volver a la fuente de la ternura y la misericordia?



Ciertamente hay un deseo profundo y sincero de que el mensaje de la Navidad sea siempre ese encuentro más íntimo de Dios con la persona, para recuperar la realidad de la ternura de Dios sobre nuestras vidas en nuestro mundo de hoy tan complejo, que todo lo distorsiona a favor del comercio, de la economía. Que podamos vencer el miedo a la ternura que cada uno lleva dentro y “primeriar” la novedad de la ternura y la misericordia del “verbo pobre hecho carne”, que ese sea siempre el reto y el compromiso de fe de todos los cristianos auténticos.

Fray Anselmo Maliaño. Diciembre 24, 2014

Comentarios

Entradas populares de este blog

Pide la Red Iglesias y Minería, apoyo de la Santa Sede para frenar cultura de muerte

La-miseria-se-ensana-con-pescadores-del-Golfo-de-Fonseca

Carta: Para: los obispos de la Conferencia Episcopal de Honduras. De: las hermanas y hermanos participantes de la asamblea anual de la CONFEREH.